El invierno está en su apogeo. Muchas áreas de la lechería necesitan atención adicional durante los meses de invierno para evitar tuberías rotas, crías enfermas, agua congelada y por supuesto, mastitis.

¡La prevención es la clave para un invierno sin estrés! Dar unos simples pasos ahora para prevenir un brote de mastitis le ahorrará dinero y dolores de cabeza en el futuro. La base del control de la mastitis durante el invierno es ordeñar ubres limpias y secas. Suena simple ¿Verdad? La mastitis suele ser un problema en el invierno, porque es más difícil mantener las vacas limpias y el ambiente húmedo que favorece el crecimiento de bacterias.

Como siempre, es importante mantener una cantidad adecuada de cama limpia en los echaderos o corrales. Durante los meses de invierno, a menudo es necesario encamar y cepillar las camas más regularmente. Las camas húmedas pueden hacer crecer fácilmente patógenos causantes de mastitis, y también puede hacer que las vacas se ensucien.

También es importante reducir el vello de la ubre para controlar la acumulación de tierra, arena y estiércol en la piel. Un recuento alto de células somáticas se correlaciona directamente con la mala limpieza de la ubre. El otoño es el momento de recortar o flamear los vellos de la ubre. Mantener el pelo recortado todo el año elimina una tarea más en esta época del año.

Durante los meses de invierno, los productores tienden a omitir una parte muy importante del control de la mastitis: Post-inmersión.

La post-inmersión es una parte esencial del control de la mastitis. La congelación es una preocupación cuando se sumergen vacas en el invierno. Cuando el viento está aullando y las temperaturas están cerca de los 10°F, es posible que se sienta tentado a saltarse la inmersión. Una estrategia alternativa que se puede implementar en el invierno es aplicar post-inmersión durante un tiempo de contacto de 30 segundos y luego secar los pezones antes de expulsar a las vacas de la sala de ordeña. Seguirá teniendo la protección post-inmersión pero no correrá el riesgo de pezones congelados. Esta práctica agregará algo de tiempo al ordeño pero solo se necesita implementar en un clima extremadamente frío.

El invierno puede ser un momento difícil para los productores y las vacas. Alivie su estrés previniendo para la mastitis todo el año. Recuerde, ¡La prevención es la clave! Mantener a las vacas alejadas del viento, ofrecer encamado limpio y seco, garantizar que las ubres estén secas y mantener una ración balanceada lo ayudará a que sus vacas pasen el invierno sin mastitis, congelación y problemas de estrés por frío.

Artículo escrito por: Amber Yutzy, Educadora en Pennsylvania State University Cooperative Extension.

Traducción: MVZ Brenda Yumibe, Alta Genetics México